jueves, 23 de diciembre de 2010

Últimas palabras

¿Nunca habeis pensado en cuales serían vuestras últimas palabras? Bueno, yo tampoco, pero estas frases, pueden servir. Tranquilos...no me estoy muriendo ni estoy pensando en ello. Es solo que muchas veces te cansas de discutir con alguien que se queja de todo y no sabe lo que es en verdad el sufrimiento, y terminas explotando. Eso me pasó una vez con alguien a quien quería y casi la pierdo. Por eso he escrito esas palabras, para no tener que gritárselas nunca más a nadie, y así no tener que arrepentirme. Las he escrito en forma de eso precisamente, de últimas palabras. Como si fuera un moribundo quien las recitara. Si a alguien le interesa de verdad conocer los sucesos que relato, me lo puede pedir sin ningún problema, prefiero soltar ese lastre antes que dejarlo dentro de mí, destrozándome por dentro.

¿Crees saber lo que es el dolor? ¿Tan seguro estás? Yo no he perdido a un hijo, ni un hermano. Pero he visto como poco a poco perdía a mi padre. He visto como mataban a mis amigos. He visto como mi gente se mata entre ellos, alegando derechos inexistentes u obsoletos. He visto odiar por el color de la piel. He visto odiar por ser mujer. He visto odiar por ser homosexual. He visto el miedo en los ojos de la gente que sabía que el final estaba cerca. He visto cómo familias enteras se despedazaban por un puñado de monedas. He visto como se desmoronan los grandes, como caen, y cuanto más grandes son, mayor es su caída, mayor el estruendo, y mayor la destrucción que acarrean.
Créeme cuando te digo que no sabes lo que es el sufrimiento. Sufrir no solo tú. Sino todos los que te rodean. Unos por unas cosas y otros por otras. Alcohol. Drogas. Violencia. Al fin y al cabo no tiene sentido. Pero, ¿sabes? Al resto del mundo esto parece importarle una mierda. Parece que se han acostumbrado a mirar hacia otro lado, y esperar que se resuelva por sí solo. Y no es tan fácil.
Si contara el tiempo que he sufrido, comparado con mi edad, no es gran parte. Quizá merezca sufrir durante toda la eternidad. ¿Y por qué? No lo sé, y no intentes ponerte en mi lugar. No sirve. Lo sé.
¿Quieres hacer algo? ¿Quieres sentirte útil? No te compadezcas de mí. Dame ánimos, se mi apoyo, se mi guía por esta senda oscura que es la vida, y que me lleva de cabeza al desfiladero.
Si supieras cuantas personas conozco, que sufren como yo, día tras día. Hora tras hora, y tan solo encuentran consuelo en simples melodías que hacen felices a otros, te sorprenderías.
A veces desearía poder quitarme la máscara de cartón que cubre mi rostro, y que muestra una sonrisa a quienes me rodean, y demostrar que las lágrimas han causado estragos en mi piel. Como el agua de un arroyo que erosiona la tierra por donde pasa.
Autor: Suru

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