jueves, 23 de diciembre de 2010

Lamento Segundo

Esta es la segunda parte del anterior lamento. Si el primero era un lamento por mi odioso destino, este es una lamento por como muchos "poetas" desprestigian mi obra, completamente libree y sin ataduras de ningún tipo, más musicales que poéticas. A ellos tengo que decirles un par de cosas: CENSORED CENSORED CENSORED... A veces, un poquito de autocensura da a entender que lo que se quiere decir es excesivamente fuerte, y que no se muestra por educación al resto.


No merece la tierra
El castigo de mi alma errante,
La ponzoña de mis venas,
Ni el sabor desagradable
De mi castigado cuerpo.

No habrá tumba
Ni epitafio alguno
Para quien en vida
No encontró consuelo
Ni al llegarle el turno.

Huirán de mis letras los jóvenes,
Despreciarán los viejos mis versos,
Mas, solo aquellos, los ciegos de ira,
Y sordos por el ruido del desprecio
Serán capaces de oírlos y leerlos.

¡Quieran los dioses oír mis ruegos,
Y acabar con mi sufrimiento!
Marquen un alto en el camino
Y me dejen descansar,
Al menos, a mi cuerpo.

Pues mi mente enferma no sanará,
Hasta que sane el cuerpo,
Recibiendo el perdón
Al castigo desmedido por pecado desconocido.
Autor: Suru

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